A veces, por el afán de vernos bien en redes sociales o no quedarnos atrás en el grupo de amigos, terminamos gastando dinero que no tenemos en cosas que no necesitamos. Esto tiene un nombre: presión social financiera.
No se trata de comprar algo porque te gusta, sino de comprarlo para que los demás vean que podés pagarlo. Desde salidas a restaurantes de moda cada fin de semana hasta ropa de marca que solo usarás una vez. Este comportamiento es el enemigo número uno de tu tranquilidad económica.
Aparentar tiene un precio muy alto. Mirá cómo se esfuma tu presupuesto en un solo fin de semana de "encajar":
Cena en sitio "de moda": L 800
Ropa nueva para el evento: L 1,500
Salida por un par de tragos: L 700
Total un solo fin de semana: L 3,000
Si multiplicás esto por un par de veces al mes, estás gastando más de L 36,000 al año solo por presión social. Esa es la prima de un proyecto grande o el pago total de la tecnología que realmente necesitás para trabajar o estudiar.
Hacete estas tres preguntas antes de usar tu crédito o tu tarjeta:
¿Compraría esto si nadie pudiera verlo?
¿Estoy usando mi crédito porque no tengo el efectivo?
¿Me genera ansiedad decir que "no" a este plan?
Si la respuesta te incomoda, es momento de frenar.
El verdadero estatus no es deberle al banco por una fiesta que ya olvidaste. El verdadero estatus es tener las herramientas necesarias para progresar. Invertir en un buen celular o una computadora no es un gasto de apariencia, es una inversión en tu productividad.
Aprender a decir "no" a los gastos vacíos te permite decir "sí" a las metas que de verdad transforman tu vida. No gastés para impresionar a gente que no paga tus cuentas; invertí en vos.
Recordá que en KrediYA te financiamos para lo que de verdad necesitás, pagando a cuotas y sin presiones. Solo necesitás tu DNI para iniciar.
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